Cronista de Gramenet solo pretende realizar crónicas de lo que pasa y de lo que pasó en tu ciudad.
lunes, 14 de junio de 2021
Memoria, que nadie borre la memoria
jueves, 10 de junio de 2021
LA ROSA CORMINAS ,REBEL FINS AL FINAL
foto recent de la Rosa, al seu 90 cumpleany
Popular Pont de Vallcarca
jueves, 3 de junio de 2021
EL JOAN MORAN, REBELDE HASTA EL FINAL
Se me ha muerto otro amigo cura obrero: El Joan Moran. Como autentico cristiano seguro que perdonará la muerte que se enamoró de él, yo nunca, porque me arrebató a una persona que ayudó a salvar a muchas otras, de morir en la ignorancia.
EL Joan Moran nacio en el año 1938, en Vandellós(Tarragones)
Vandellòs és un poble que pertany al municipi de Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant, a la comarca del Baix Camp. És l'antic nucli del terme municipal, al qual va donar nom oficialment fins al 1990, i encara hi ha l'edifici principal de l'ajuntament i la sala de plens. Vandellòs és a 281 m d'altitud, a la vora de la carretera C-44, entre l'Hospitalet de l'Infant i Tivissa. Es troba al bell mig d'una zona muntanyosa, a prop del massis dels Dedalts. La Mola de Genessies es troba no gaire lluny, a l'oest del poble.
El Joan fue el segundo de cuatro hermanos. Y, muy posiblemente, sus padres decidieron, para que el Joan podiera seguir estudiando, enviarlo a un seminario para que al menos realizara el batxillerato -esa situación se dió muy a menudo en miles de familias pobres.
El Joan se hizo cura en el 1963, en el seminario de la Conreria, donde coincidió con Lluis Hernandez y el Jaume P. Sairach. Y antes de que aterrizara en la iglesia Sant Jaume del Raval de nuestra ciudad, en 1968, ya estuvo ejerciendo de cura obrero en otras iglesias del barri Barcelonés del Poble Sec
Conocí a Joan en 1973, cuando por referencias de una amiga de juventud , que pertenecía al centro social que él había creado al Raval, le solicité que nos dejara reunirnos en su iglesia a la clandestina Comisión Obrera de la fàbrica.
-Entrar de uno en uno, disimuladamente, para que no llaméis la atención, ni de la policía ni de los chivatos-nos advirtió el Joan cuando nos autorizó a realizar las reuniones en su Iglesia.
- Ei xavales- nos advertía el Joan de forma paternalista- sobre todo si bebéis vino de la sacristía, dejarme algo para la misa del domingo.
El Joan fue un cura obrero que trabajó mucho tiempo en un taller del metal, situado en Paseo Llorenc Serra, al lado de la fábrica de hielo. Y fue el primero que, en 1976, se puso al frente de sus compañeros para apoyar la huelga general del metal. Fueron treinta días de paro en pro de un salario digno y por un Sindicato Obrero, tal como indicaba la sencilla pancarta que encabezaba nuestra manifestación diaria por las calles de la ciudad.
Manifestacion metalurgicos calles Gramenet durante huelga metal 1976
El Joan nos daba apoyo moral a los jóvenes que dirigíamos, localmente, aquella larga huelga, sobre todo a Cristobal Garcia, a Pablo Sánchez y a un servidor.
Cuando el taller metalúrgico donde trabajaba cerró, le faltó tiempo para buscar un nuevo trabajo:Huía de ser un cura clásico recluido en una iglesia. Y lo encontró en Torribera, como trabajador social, ayudando a los enfermos.
Joan Moran fue, junto al Antoni Joan, los únicos curas obreros de Gramenet, que no solo fueron capaces de enamorarse de su Dios, su corazón era tan grande que Marina, su compañera hasta el final, consiguió que compartiera con ella toda su fe.
Joan y Marina criaron dos hermosos hijos, el Ivan y la Georgiana , y junto a ellos compartieron maternidad, fe cristiana, solidaridad, lucha por un barrio digno y por una Gramenet sostenible.
Solía ver muy a menudo al Joan por las calles y plazas de nuestra ciudad. En una de ellas nos hicimos esta foto con amigas del Raval:La Remei ,la Ana, la Fe, la Beni, la Mari, la Eu y un servidor.
Encuentro de amigas del Raval i santa rosa en la Plaça la Vila hace un par de añosCon este recuerdo me quedo Joan, sin olvidar tu entrega desinteresada a todos y todas que solicitaron tú ayuda. Y por haber dignificado una iglesia que no se había portado bien, ni con los pobre ni con los obreros.
Que la terra et sigui lleu. Adeu Joan
lunes, 31 de mayo de 2021
Futur CanZam: Aqui miente alguien
Y así lo reconcio la alcaldesa en la Hoja infornativa.
jueves, 27 de mayo de 2021
José Cabezas, rebelde hasta …...el final
Los lunes acude a la Plaça la Vila a la concentración de la Marea Pensionista, el martes pasa toda la mañana con los vecinos del barrio en la pista de petanca de Can Calvet, el miércoles lo verás vestido con la camiseta de la PAHV
Joseé Cabeza, primero a la izquierda , con la PAHV parando un deshaucio, intentando parar un desahucio, los jueves por la tarde acude a la Asamblea semanal de la PAHV para echar una mano a los que acuden en demanda de ayuda,el viernes se lo dedica a sus hijas y nietos , a los que adora, y todos los sábados, desde hace bastantes años, lo verás, a las 9 horas en punto, en la entrada de la montaña, cerca de la Font de Sant Roc, junto a los voluntarios dels Bruixots del Torrent, para realizar tareas de poda, mantenimiento y limpieza en nuestra Serralada Marina .
Toda esa frenética actividad, pensaran, solo la podría soportar una persona joven. ¡Se equivocan! . El que es capaz de llevarla con valentía y coraje es el Cabezas, que a sus 81 años mantiene una vitalidad envidiable, solo apta para personas con un alto grado de humanismo , una conciencia a prueba de bombas y, sobre todo, una fuerte voluntad rebelde en contra de las injusticias de los poderosos y un amor inmenso a la naturaleza.
José Cabezas nació en el año 1940, en el Cortijo Gramesol, muy cerca del pueblo jienense de Navas de San Juan. Y no pudiendo aguantar más la incertidumbre que les ofrecían los terrateniente de su pueblo, en el año 1964 decide, junto a cuatro amigos de la juventud, emprender el camino de la emigración . Y gracias a la hospitalidad de un paisano, que vivía en la calle Riera de L´Hospitalet, los cuatro jóvenes son acogidos provisionalmente en un cuarto que les realquiló.
Plaza del Navas de San Juan (JAEN)-Empecé a trabajar en la construcción como peón- rememora Cabezas sus inicios en el mundo laboral en Catalunya , gracias a que uno de los cuatro amigos era un buen oficial de paleta.
-Yo vine a Catalunya a por un futuro mejor, y toda mi obsesión era colocarme en una buena fábrica. Y mira por donde mi suerte soñada la encontré un día en el bar que solíamos comer: Un chico, que comía casi siempre en la mesa de al lado nuestro, y que trabajaba de administrativo en la Seat , nos animó a que “echáramos” la solicitud, que él mismo la entregaría en personal . El destino nos recompensó el tener que abandonar nuestra tierra y pasar bastantes calamidades de nuestra llegada a Barcelona. Entré a trabajar en la Seat en el año 1965 y la abandoné cuando me jubile – nos cuenta Cabezas con una gran sonrisa .
-Los trabajadores de la Seat fueron vanguardia en las luchas por los derechos sindicales, en plena dictadura de Franco ¿ Que papel jugastes tú en aquellas luchas? - le lanzo la pregunta deseada.
- Mi lucha pasó totalmente desapercibida -me aclara Cabezas -. Yo trabajaba en la fabrica de vigilante, en teoría tenía que defender los intereses de la dirección, pero cuando los activistas sindicales de Seat notaron mi sensibilidad con las reivindicaciones obreras, enseguida pidieron mi colaboración: Muchas mañanas, como yo era de los primeros en fichar a la entrada, solía repartir un buen puñado de octavillas de la Comisión Obrera clandestina, donde se denunciaba las condiciones de trabajo de los talleres y la necesidad de revisar el convenio, que con el aumento constante de la carestía de la vida de aquellos años perdía poder adquisitivo de un mes para otro.
Conocí a Cabezas en los primeros años del 2000, cuando la Plataforma en defensa Can Zam y Serra Marina, junto a los vecinos de Can Calvet y Serra Marina, deciden realizar una SARDINADA
reivindicativa en los patios de lo que fue el Colegio Público Miguel Hernández. Y es que el alcalde Bartu Muñoz, denominado popularmente Bartotxo por su amor a la totxana, había llegado a un acuerdo con la Caixa para construir un bloque de pisos . El alcalde podía haber pensado en aprovechar el hermoso edificio del Miguel Hernández para reconvertirlo en una segunda residencia de la gent gran, o en un Albergue juvenil...en algo que fuera útil a la ciudadanía colomenca. Pero NO, su filosofía de especulador le llevó a intentar vender el Miguel Hernández a la Caixa, con la excusa de construir 60 viviendas para jóvenes.
Pero en eso llegaron los vecinos de Can Calvet, los de Serra Marina y la Plataforma en defensa CAN ZAM, y obligaron a parar el proyecto especulativo.
A Jose Cabezas la lucha para recuperar el Miguel Hernández para el barrio no le venía de nuevo, porque desde que aterrizó por el barrio de Can Calvet, allá en los años 70 del siglo pasado, ya tuvo, junto a las vecinas, que emplease a fondo para conseguir un barrio decente.
-Cuando llegamos al barrio de Can Calvet - Nos relata Cabezas – los bloques de pisos estaban en medio de la nada, rodeados de tierra roja y cuando llovía era un inmenso fangal. Así que los vecinos más conscientes nos organizamos y empezamos a construir con nuestras manos y recursos los bonitos jardines que perduran hasta hoy.
– ¿Como andabais en el barri de escuelas en los años 70?- le interrogo
-En nuestro barrio solo había una academia privada, la de “El comercio”– continua narrando el Cabezas -, situada en los bajos de lo que hoy es el Bar de los Chinos de la calle Aragón y una pequeña guardería enfrente de la farmacia . Insuficiente para un barrio joven que los matrimonios tenían dos o tres hijos en edad escolar. Los propietarios de la academia se aprovechaban de la falta de escuela publica y sus diminutas aulas estaban abarrotadas , sin respetar la separación de los niños y niñas según su edad. Así que los vecinos y vecinas nos pusimos mano a la obra y empezamos a pedir escuelas públicas, no solo para nuestro barrio, sino para todo Singuerlín
-Fue una lucha larga y dura -recuerda con ojos vidriosos el Cabezas -, más de una vez tuvimos que acudir los vecinos a la Plaça España, donde tenía su sede el Ministerio de Educación, y acudir a la Plaça la Vila para que, el entonces alcalde Blas Muñoz, se hiciera eco de nuestra reivindicación.
Para llamar la atención de las autoridades y para hacer sentir su reivindicación de UNA ESCUELA PARA EL BARRIO, los padres acompañaban a sus hijos para hacer clases al aire libre, en el solar que hoy está construido el CP SALVATELLA.
-Nuestra lucha recibió su recompensa y, al final ,conseguimos que construyeran un hermoso Colegio Publico: EL SALVATELLA – me dice de forma orgullosa el Cabezas .
Acompaño al Cabezas a la entrada de la nostre Serralada Marina, por donde la Font de Sant Roc, donde hoy sábado tiene una cita, como todos los sábados desde hace años, con los Bruixots del Torrent, un grup de voluntaris que hacen una labor impagable en el cuidado de la montaña.
-Bon día Pep y compañía -le diu el Cabezas a todos los Bruixots voluntaris.
-Bon día company -le responden los compañeros.
Me despido del Cabezas, no sin advertirle que tenga cuidado: no vaya a resbalarse o torcerse un tobillo en las empinadas laderas de la montaña.
-Vete tranquilo, compañero -me responde con esa sonrisa perenne que siempre le acompaña.
martes, 18 de mayo de 2021
Antonio Enrique, rebelde hasta el final
Antonio nació en Abril de 1940, en la Carolina (Jaén) cuando Franco y sus generales golpistas celebraban el primer aniversario de su barbarie fascista. Y con apenas 12 años ,un niño, tiene ya muy claro que su futuro está lejos de su Carolina, donde vio las primeras luces.
Plaza de la Iglesia de la Carolina (Jaén)La población de La Carolina se encuentra situada a 28 Km. al norte del núcleo urbano de Linares. Fundada en el año 1770, tiene su origen en la estrategia de repoblación del Camino Real de Andalucía, elaborada por Campomanes, seguida por Carlos III y encomendada a Pablo de Olvaide en el periodo 1767-1813, conocida como Nuevas Poblaciones de Sierra Morena. A partir de finales del siglo XIX, La Carolina se transforma en un importante núcleo minero industrial. Se realizan concesiones de explotación de distintas minas al norte del núcleo urbano, se instalan fundiciones para la transformación del plomo y se hace llegar el ferrocarril hasta La Carolina y sus minas.
Y en el cerro del Guindo se localiza el poblado del mismo nombre, donde Antonio pasó toda su infancia. El poblado, perteneciente al término municipal de La Carolina, está situado a escasos 8 kilómetros de su núcleo urbano.
Cerro el Guindo, todavía hoy se pueden observar los restos de las minas de plomo
-
Es
ANTONIO NO QUIERE SER MINERO
-Padre yo no quiero ser minero como el tío Serafin, yo me quiero marchar a Barcelona, allí no hay minas de plomo como en la Carolina -le dijo el niño Antonio a su padre en plenas fiestas patronales del pueblo .
- Hijo - le respondió el padre de Antonio- los mineros no viven tan mal como la gente del campo y su salario es doble .
-Padre ,dice mi amigo Tomás, el hijo del practicante, que los mineros mueren muy jóvenes o tienen que jubilarse a los 45 años por enfermedad, debido a que sus pulmones aspiran el sílice cristalina que hay en los túneles de la mina y le causan enfermedades en las vías respiratorias: tuberculosis pulmonar, enfermedad renal crónica, cáncer de pulmón y silicosis.
Antonio, con solo 12 años de edad, consiguió convencer a su padre para que le dejara a marchar a Santa Coloma, a casa de su tio Miguel, popular fotógrafo de Singuerlin de los años 60 del siglo pasado,que vivia en la Av. Anselmo Riu .
Asomado a la ventana del dormitorio, que despues compartiría con sus padres y hermanos, Antonio llegó a divisar a lo lejos la otra orilla del Besós. Y cogiendo una gran bocanada de oxigeno, de la entonces virgen Serralada Marina, exclamó: He conseguido mi primer anhelo; estar en Catalunya y huir de las minas de plomo.
Antonio se adapta pronto a su nuevo habitat. Y como aún no tenía edad de poder trabajar su tío lo inscribe en la Academia Fuster,donde permanecerá hasta cumplir 14 años, la edad mínima legal para buscar trabajo de aprendiz.
La inquietud natural que siempre le acompañó le llevó a formar parte del primer grupo impulsor del Singuerlin Club de fútbol , formado en la década de los 50, 60, por personas, su mayoría, procedentes de la provincia de Jaén -
Equipo del Singuerlin C.F,año 1958. Antonio es el primero de la izquierda agachado
-Yo no tenía ni idea de lo que era la política – me confiesa Antonio-, vivía en mi mundo de los deportes, ajeno a la dictadura que estábamos padeciendo,fue Teresa, mi compañera, la que me ayudó a entender mejor todo cuanto acontecía en nuestro rededor, gracias a su entereza y valentía fuimos avanzando en nuestra formación social y a empezar a entender muchas de las cosas graves que estaban sucediendo en el país: Falta de libertad, represión ,etc.
Al finalizar la concentración de los lunes, de la Marea Pensionista, empezamos a caminar hacia la Av Generalitat y vamos recordando las pasadas batallas en pro de una ciudad mejor. Nos reímos cuando coincidimos en la Acampada a favor de las pistas de 400 . Fue en el año 2009 cuando conocí a Antonio, cuando la Plataforma en defensa de la Serralada de Marina y Can Zam se vuelca a dar su apoyo a la UCA (Unio Colomenca de Atletisme ). El entonces alcalde Bartu Muñoz se inventó un Plan “E”, para remodelar las antiguas Pistas Antonio Amorós ,con un coste de 3.700.000 €.
La UCA, debido al auge continuo de atletas de competición locales, se opuso al proyecto municipal por el derroche que suponía y porque no servía para nada a los atletas. El club reivindicaba unas pistas homologada de 400 metros, ya que hasta entonces debían competir en otras pistas homologadas fuera de la ciudad, ,
La directiva de la UCA, ante la negativa del alcalde a sentarse a negociar la pista homologada de 400 M, emprende una serie de protestas, entre ellas la “acampada en la Pista” y otras más, como que cada miércoles se acuda al Ayuntamiento a dejarnos sentir.
Fueron meses de lucha en los cuales Antonio,junto a otros veteranos atletas de la UCA, dieron muestras de valentía y entrega ,nunca perdieron la esperanzas de echar para atrás aquel proyecto faraonico del Bartu que no servía para nada.
El alcalde no solo no sentó a negociar con la UCA sino que utilizó el único lenguaje que conocía : La represión .
De madrugada, y con alevosía, la policía local,desde la alcaldía, recibió la orden de retirar las tiendas de campaña de las pistas Antonio Amoros, y también autorizó las maquinas excabadoras para demoler las instalaciones. Fue en ese momento cuando coincidí con Antonio: Llenos de rabia e impotencia, por no conseguir una pista de 400 y ver la chapuza que quería hacer el Bartu.
El alcalde fue detenido cuando estalló el caso Pretoria, el nuevo gobierno municipal, salido de la crisis provocada por Bartu, empezó a sentarse a negociar con la UCA y , al final , el sueño de todos y todas los atletas colomencs se vió hecho realidad.
Hoy nuestra ciudad, gracias a la lucha de Antonio y todos sus compañeros y compañeras, disfruta de la nuevas instalaciones de Can ZAM. Y de sus ansiadas pista de 400.
-Lucha que no se emprende lucha que se pierde- me dice Antonio emocionado , cuando nos referimos a esa mitica conquista .
Antonio, con sus 82 años aún sigue ligado a la UCA, todavía suele correr en alguna prueba de veteranos y participa en la organización de alguna prueba, cuando éstas transcurren por las calles de la ciudad.
AnTonio entrenando en las nuevas pistas de 400
Antonio es un “fijo” en todas las movidas de Gramenet, su pequeña figura siempre la encontraras allí donde se reivindica una mejora social o un parque para la ciudad, también denunciando las tropelías del poder o reivindicando la libertad de los presos políticos.
Antonio nació rebelde y lo será hasta el final, como Cronista de Gramenet lo puedo, y lo debo ,testificar.
viernes, 30 de abril de 2021
José Martinez, rebelde hasta el final
Conocí a José hace mas de 15 años,cuando me abordó en la calle para solicitarme un ejemplar de El Mirall - porque quería leer el articulo de su amigo el cura, Lluís Hernández. Y aún recuerdo las primeras palabras que intercambiamos:
- Le tenía y le tengo mucho aprecio a Luis, me gustaría darle un fuerte apretón de manos, creo que Santa Coloma tardará en tener un buen alcalde como lo fue el cura - Me dijo de forma solemne.
Desde entonces hemos mantenido una amistad sincera, y la hemos cultivado allí donde hemos coincidido, sobre todo en actos reivindicativos o de denuncia .
José Martinez Nevado ya pasó de los 89 años de edad ,pero acude cada lunes a la Plaça de la Vila , a la concentración de La Marea Pensionista, no quiere perderse la cita de la que puede ser su ultima gran lucha: la defensa de una pensión digna, esa que se ha ganado a pulso desde que empezó a trabajar a la temprana edad de 8 años, cuando se vio obligado a ser pastor de ovejas, allá en su pueblo extremeño de La Morera, no había otra opción; él era el mayor de seis hermanos y tocaba arrimar el hombro.
Cuando José cumplió los 32 años de edad, y harto más que harto de arrastrar su planta por la Plaza de La Morera, en busca del necesario jornal, decidió coger el camino que otros paisanos y paisanas habían cogido anteriormente: el de la emigración .
La Morera se sitúa en las inmediaciones de La Parra, habiendo ostentado en otro tiempo el nombre de Carpio de Mérida. Tradicionalmente se trató de núcleo de escasa entidad poblacional. Así, en el siglo XVIII se le consignan tan sólo 300 habitantes, reduciéndose su estructura a una plaza y cuatro calles llamadas de los Remedios, Derecha, de Badajoz y del Pilar, siendo el resto del lugar ruinas de antiguas construcciones. A mediados del XIX las calles eran ya siete, y los moradores 456.
José se adaptó pronto al ritmo de la Catalunya industrial, al igual que le ocurría a cientos de trabajadores emigrados del campo a la ciudad, y fue pasando de un oficio a otro: tres años en fábrica de caucho, repartidor de refrescos con un camión, la construcción ,etc. Hasta que encontró el oficio definitivo que le dio estabilidad hasta su jubilación: oficial encofrador
José me habla de las mil luchas emprendidas en su vida activa de trabajador. Eran tiempos de dictadura y falta de libertad, pero que no evitaron que participara en las Comisiones Obreras clandestinas, en las asambleas vecinales detrás del campo de la Grama, preparando huelgas generales ,reivindicando ambulatorio y escuelas .
-Mi primera lucha fue la de reclamar una pensión para mi abuelo- me relata con los ojos húmedos -. Fue una conquista histórica: Era la primera vez que se le concedía una pensión a un veterano que estuvo en la guerra de Cuba. Tuve sus más y sus menos con el alcalde del pueblo, así como con el cura, pero al final conseguí que mi abuelo cobrara 100 pesetas mensuales de pensión. Aquella conquista siempre la recordaré con orgullo y satisfacción.
-Quien me iba a decir a mi, setenta años después, que tendría que salir nuevamente a las plazas para reivindicar unas pensiones dignas para la generaciones venideras – me confiesa José.
-Cuando sea mayor quisiera ser un guerrillero como tú, para no perder la dignidad, ni el coraje- le provoco.
El reloj de la Plaça la Vila marca las 11,30 y los concentrados de la Marea Pensionista se van diluyendo. Acompaño a José hasta la Rambla Sant Sebastiá, donde reside, y le deseo que se cuide , que los pensionistas no pueden perder un efectivo tan valioso como él. José me sonríe y me dice adiós con su inseparable bastón de apoyo.

































