martes, 12 de mayo de 2020

No meter la cabeza debajo del ala





(Uno de los modos más estúpidos de engañarnos cuando una cosa no nos gusta es negarla)
Estoy siguiendo estos días por tv La peste , una sèrie creada por Alberto Rodríguez i Rafael Cobos. Narra una història ambientada en la ciudad de Sevilla durante el siglo XVI, con el telón de fondo de una de la epidèmias de peste que aniquiló la ciudad en aquel período. Las autoridades de la época la negaron al principio y cuando quisieron actuar Sevilla – y toda España- ya era un macrocementerio.
Y como comprenderan no he podoido evitar comparar la Peste del XVI con la epidemia actual del Corona Virus. Y la similitud es atroz: Las autoridades competentes, a nivel local o intercomarcal, desde tiempos inmemorables, tienden a esconder la cabeza debajo del ala cuando aparece un problema grave en su comunidad. Pasó en la última crisis económica del 2008 y ha sucedido, o está sucediendo, ahora con la aparición del bichito.
La crisis económica del 2008 tuvo un coste social elevadísimo, con ciento de miles de personas en el paro y otras tantas que perdieron su vivienda, simplemente porque el gobierno de turno-Zapatero- escondió la cabeza debajo del ala para no ver los pelotazos urbanísticos, ni el desmadre de la banca otorgando hipotecas sin ton ni son.
Con la llegada del Virus Corona ha sucedido algo similar: Todo los gobiernos, locales e inte comarcales -lo escribo en clave de sorna- escondieron la cabeza debajo del ala cuando sabían las graves consecuencias que suponía recortar los presupuestos de la sanidad pública. La prueba de esta cobardia , de amagar el cap, està a la vista: Hospitales desabastecidos de ventiladores respiratorios, Ucis en precario, sanitarios sin material de seguridad....y lo más grave e irreperable : La muerte.
La muerte de miles de personas, que se podían haber evitado muchas de ellas ,si previamente a la llegada de la epidemia, desde el 2012, no hubieran escondido la cabeza en la comodidad de sus despachos aterciopelados y permitieron la privatización de la sanidad, y los recortes en la sanida pública.
¿Y cual es el mensaje subliminal de hoy, por si alguien escondió la cabeza debajo del ala? Que debemos espabilarnos, los de abajo, para ver si, de una vez por todas, conseguimos lo que los franceses consiguieron en 1798 : Pasar por la guillotina a los que traicionaban al pueblo. ¿Que suena duro y radical?. Que se lo pregunten a los familiares de los más de 50.000 (cincuenta mil)muertos que se ha llevado palante el virus cabrón.





lunes, 11 de mayo de 2020

LA SOLIDARIDAD: SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO
















En los momentos más duros es cuando emerge,con más fuerza, uno de los regalos más bonitos que una persona puede realizar a otra, la Solidaridad. Desde el voluntariado, envolviendo cada uno de estos días un regalo con cinta brillante y rizada con mimo con unas tijeras. Esa caja se llena con amor, con capacidad de servicio,con talento y con horas, con muchas horas de trabajo.

Alguien dijo que no hay nada tan fuerte como el corazón de una persona solidaria. Pensar en los demás es convertir el amor en acción, es compartir nuestra propia humanidad. El virus nos ha encerrado en casa, pero no ha podido encerrar nuestra capacidad de amar. Miles de colomenques hemos decidido que la mejor respuesta es ofrecer nuestro tiempo,aquel bien tan preciado que buscamos durante el año mientras nuestras vidas van a un ritmo demasiado rápido. Tiempo que ha tomado forma de coser mascarillas y batas, de realizar la compra a personas mayores, de facilitar cestas de comidas al que lo necesita,de organizar actividades virtuales para personas con capacidades diversas, de llamar a personas que viven solas. En definitiva, de ser solidarias .

Desde la Xarxa de Gramenet Solidaria queremos agradecer a todas y a todos los que ayudais a construir una Gramenet más diversa y solidaria, capaz de derrotar al monstruo ya los que lo posibilitaron. Gracias por poner vuestras habilidades al servicio de los demás, vuestro tiempo y vuestra valentía.

domingo, 10 de mayo de 2020

DENUNCIA QUE ALGO QUEDA


Algunas personas de mi entorno, familiares y amigos,cuando leen mis crónicas,  suelen insinuarme que no vale la pena escribir mis denuncias, sobre todo contra los que ejercen el poder: sea el local, o de más alto nivel.  Suelen apostillar que esa gentes son demasiados poderosos y capaces de hacerme daño, a través de las represalias.
Casi siempre les recuerdo la misma historia: Si nadie evidenciara la dejadez, la prepotència, las injusticias de los que gobiernan, sus daños colaterales en la ciudadanía serían mayores. ¿Que alguna cosa buena deben hacer?. No faltaba más, menuda pasta cobran por su trabajo: Díez veces más que un trabajador especializado. 
Y también les recuerdo, para hacerles ver la necesidad de la denuncia popular, cuando bajo la dictadura franquista, un puñado de mujeres y jóvenes nos reuníamos de forma clandestina, en las fábricas, institutos y universidades, para unir información  de todas las graves acciones de represión e injusticias cometidas por el régimen. 
Por la valiente decisión de aquellos núcleos de resistencia contra Franco sufriamos cárcel, tortura y despidos, pero pudimos superarlos a través de la solidaridad y el compañerismo. Hoy la represión ejercida por  los que nos  gobiernan, contra aquellos que osan a evidenciar su mal gobierno, es más sibilina y disimulada:Te multan con leyes "legales",( Ley Mordaza) te marginan a la hora de conceder un trabajo público (el enchufismo), te ponen mil trabas en cualquier proyecto social,(burocracia) etc. 
¿Pero para evitar toda esa represión de los poderes debemos dejar de denunciarlos?. Todo lo contrario: a más represión y marginación, más crítica y más exigencias de rectificación.
 ¿Que es duro y difícil mantener una posición de permanente rebeldía contra el sistema?.¿ Quien dijo que fuera fácil? . 

sábado, 9 de mayo de 2020

¿ PARA CUANDO EL DERRIBO DE LAS VALLAS DE CAN ZAM ?


                                                      fotografia ¿?

fotografia de Josep Pitarque

Fotografía  de Nuria Parlón


Nuestro Ajuntament, gobernado por 17 concejales socialistas, debería echar abajo, de forma literal, las vallas que acotan los terrenos de Can Zam, aprovechando que este año no se pueden celebrar el Rock Fest y otros eventos similiares. ¿No os parece?

¿Porque solicitamos el derribo de las vallas?
Observo estos días en las redes sociales a gente quejarse de la masificación de las calles , paseos y lugares donde la gente sale a pasear , después de estar confinados dos meses por culpa del bichito maldito.
Nunca sabré si los que publican en las redes esas imágenes, que las han hecho ellos mismos, se quejan del peligro real que supone pasear de esta forma, o están quejosos, de forma egoista, de que les molesta cruzarse con ellos.


He observado en el perfil de los quejicas y ninguno ha publicado nada sobre la masificación del metro – de la gente que va al curro-ni las colas en los establecimientos de alimentación. Solo escriben negativamente sobre los espacios donde a la gente se le ve feliz y contenta. Estoy seguro que estas personas, en su día, escribieron a favor de que el ejercito se paseara por nuestras calles, deben tener un concepto de que las “masas” deben ser disciplinadas y obedientes cien por cien, a este gobierno de la ALARMA,o al futuro del PP-CS-VOX .

Buscando argumentos para contrarrestar a estos “críticos” ,vigilantes de la moral, he encontrado uno,el que encabeza este escrito, que ayudaría de forma efectiva a medio solucionar el problema de la masificación de las calles y paseos, sobre todo en las horas fijadas por la autoridad competente.

Mientras en Barcelona permutan calles para hacerla peatonales, aquí en Can Zam tenemos unas cuantas hectáreas de espacio valladas y muertas de risa. No me digan ustedes que lo que proponemos no es algo constructivo y eficaz. Esperemos que los del Govern local sean sensibles y, esta vez sí, hagan caso a nuestras peticiones. Más que nada para contentar a esos que tanto se alarman de ver a la gente pasear feliz y libremente. Mañana escribiremos sobre el gobierno.



viernes, 8 de mayo de 2020

El reencuentro




El reencuentro también puede ser, con sus miedos, un forma de ayudarnos a forjar un espíritu valiente.

Recordareis que antes de venir la tormenta vírica era cosa normal reunirse con amigos: en la terraza de un bar , en una excursión , en una cena de solidaridad,etc. Con la llegada del bicho todo se vino abajo: la incertidumbre y los peligros que preconizaban los científicos nos hizo encaracolarnos en el núcleo familiar, a esperar ver que límites sobrepasaba la epidemia. Las amenazas y las mentiras de los gobernantes ,muchos de nosotras, nos las hemos pasado por el forro, como siempre,no podía ser de otra forma ,debido a nuestros genes de pura rebeldía.

Muchos de nosotras, durante el tiempo que está durando el secuestro-alarma del gobierno, hemos intentado no perder el contacto con la familia y con las amistades , sobre todo con aquellas gentes solidarias que lo dieron todo antes ,ahora y después de la maldita agresión vírica.

Sobre estos tímidos reencuentros, de las horas convenidas por el régimen,suelen generar cambios psicológicos importantes. Porque de lo que se trata es de reencontrar la verdad de lo que nos está sucediendo en estos tiempos. Eso es algo realmente valioso,ya que solemos perderle el rastro constantemente.

Escuchar a nuestros propios sufrimientos internos nos preparara para reencontrar y enfrentar a los problemas futuros, es lo que llamaríamos : un entrenamiento básico para nuestro desarrollo personal.

En estos momentos de miedo justificado, la vida nos pone en situaciones para aprender el valor de nuestras amistades. Es posible que a partir de estas crisis, porque serán cíclicas, seremos más tiernos con nuestros amigos al despedirnos, porque siempre planeará la duda de saber dónde y cuándo nos volveremos a reencontrar.

Estas experiencias que estamos viviendo , de soledad enclaustrada , nos servirán para evolucionar en nuestro futuro comportamiento de relación con amistades y conocidos . Y lo estamos observando en el comportamiento de la gente que no conocíamos de nada. Es general observar,en las horas vigiladas, que durante los paseos por la ciudad , o por las zonas verdes que rodea nuestros barrios, las gentes nos saludamos como nunca antes lo hicimos. En fin... No hay mal que por bien no venga.








martes, 5 de mayo de 2020

Esplendor



  • Pere Marunny 

Ara que hem començat a treure el cap de les llodrigueres, veiem l’entorn natural en el seu màxim esplendor. Sense nosaltres, la terra ha seguit el seu curs sense traves. La primavera ha esclatat magnífica, plena d’aigua, amb uns cels purs com potser no es veien des dels albors de l’era industrial. Sense els nostres fums i el nostre petroli, els motors que impulsen el capitalisme depredador, terres, mars i aires s’han revitalitzat d’una manera sorprenent. Sense nosaltres, la fauna ha tornat a sentir-se part d’aquest planeta únic que ens dona vida a tots, i no simples intrusos que malden per sobreviure entre més de 7 mil milions d’humans amenaçadors.
El nostres paisatges reconstituïts ens llancen una sèrie d’interrogants. Què farem davant l’evidència que el nostre sistema econòmic i polític ens està enverinant? Com escapar del xantatge amb que se’ns fa còmplices de la nostra pròpia destrucció a canvi d’un salari per a poder consumir tot allò que ara hem vist que no necessitem? Estem disposats a fer alguna cosa, o esperarem que algú altre, d’allà dalt, ens porti La Solució?
Res fa pensar que el sistema sigui capaç de moure’s en la direcció que s’hauria de moure per a salvar el planeta d’efectes molt més devastadors que el del COVID, més enllà de mesures de cara a la galeria. Massa interessos entortolligats, massa benefici fàcil a gran escala per a uns pocs amb el poder d’impedir el benefici necessari per a tots. Així les coses, gaudim d’aquesta primavera que potser no tornarem  a veure mai enlloc.
La dada per l’esperança és que la Terra només ha necessitat menys de dos mesos per a regenerar-se. Potser, i mentre no trobem un recanvi del sistema, fora bo que cada any ens confinessin un mes a casa a tots.

viernes, 1 de mayo de 2020

1973 : Nuestro primer 1 DE MAYO







La primera vez que acudí a una manifestación del 1 de Mayo fue en 1973,acababa de cumplir 19 años y la Dictadura de Franco ejercía una represión feroz contra todo y todas que se atrevieran alzar o levantar la voz en su contra. Yo era simpatizante del MC y miembro activo de la clandestina Comisión Obrera de Iberia Radio Tv.

Estos días , por culpa de la Pandemia conocida, y donde el Ministerio de Interior ha prohibido cualquier tipo de manifestación, incluso una solicitada para 50 personas, garantizando la distancia y las medidas anticontagio,me ha venido a la memoria aquellos 1 de Mayo prohibidos y perseguidos por la Dictadura Franquista

Las manifestaciones de los Primeros de Mayo bajo la dictadura de Franco duraban minutos, si duraban, la represión era tan dura que no podíamos arriesgarnos realizarlas más largas, había que evitar darle tiempo para que nos detuviera la Brigada PolÍtico Social (la BPS),cuyo nombre oficial era Brigada de Investigación Social (BSI),​ fue la policía secreta que existió en España durante la Dictadura.

Los días previos al Primero de Mayo, durante las reuniones clandestinas de las células del partido o en las Comisiones Obreras clandestinas, solían ser lo que hoy denominamos moviditos: Nos informaban sobre las discusiones que mantenían las diferentes fuerzas políticas de la época(PSUC,BR,PCE(I) MC,Anticapitalistas) para realizar movilizaciones los días 30 de Abril y el 1 de Mayo.

El 30 de Abril se intentaba realizar asambleas en las fábricas y en las obras, donde se explicaba el significado del 1 Mayo y se hacían publicas las reivindicaciones del convenio o se denunciaba las condiciones de los centros de trabajo.

El Primero de Mayo, a las y los militantes más activos, nos solían citar media hora antes de que se produjera la manifestación, había que evitar a toda costa que los infiltrados de la policía supieran el lugar y la hora de la manifestación. Y cuando apenas quedaban 15 minutos para la hora M, de viva voz, nos indicaban el lugar donde se produciría el “salto”, que así se denominaba el inicio de la mani.



Faltando apenas 5 minutos para la hora M, las tripas de más de uno y una no cesaban de sufrir retortijones de puros nervios.
A las 19 horas de aquel martes 1 de Mayo de 1973, en el cruce Av Antonio Maria Claret y Av Gaudí, empezaron a sonar las primeras palmas y los primeros vivas al día mundial de la clase trabajadora .

La Mani apenas duró diez minutos, tiempo suficiente para gritar:
¡DICTADURA ASESINA! ¡LIBERTAD PRESOS POLíTICOS!, ¡VIVA LA CLASE OBRERA! y ¡VIETNAM VENCERA!.

Jamás he podido olvidar aquel mi Primero de Mayo, porque estoy seguro que también fue el primero para muchos y muchas jóvenes de mi generación: Trabajadoras y estudiantes que no podían soportar vivir bajo una dictadura, que negaba lo más preciado del ser humano: la Libertad .
En el transcurso que va desde 1973 hasta 1978, año que se celebraron las primeras elecciones democráticas , la represión se endureció hasta limites bárbaros -recuerden los fusilamientos del 27 de Septiembre de 1975 - , pero nuestro objetivo , la de hacer caer a la Dictadura, era irrenunciable, costara lo que costara, cayera quien cayera.

Cuarenta y cinco años después ha nacido otra Dictadura similar a la Franquista,el COVID 19, que también matará y nos reprimirá. No lo permitamos, sobre todo vosotros jóvenes : Rebelaros contra los que se aprovecharan de esta nueva Dictadura. No permitáis que el hambre y la pobreza se enraíce en las clases trabajadoras, hagamos pagar al gran capital y a la banca todo el daño causado por un virus que nació de su avaricia y de poder.