A las cinco de la tarde,
y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
¡Ay, qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!
y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
¡Ay, qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!
García Lorca
Institut Les Vinyes. La Festa de la Tardor comenzaba a las 5 horas
de la tarde del sábado día 30 de SEPTIEMBRE. Y había que ser puntual, no fuera a ser que
ellos, los del barco con nombre de dibujos animados, llegaran antes que los invitados al sagrado
lugar de la Festa : L'Institut de les Vinyes.
Solo había que llevar; muchas ganas de divertirse (resistencia) y un saco para dormir, ya que se preveía que
la jarana duraría hasta las 20 horas del famoso 1 Oc. Y así fue: Los
organizadores y participantes aguantaron veinte y nueve horas bailando al son que tocaba y de guardia
permanente. Los asistentes celebraban la Festa de la Tardor se celebraba dentro y fuera de los colegios
electorales; esperando que llegaran, no sabíamos quien, a requisarnos nuestros
equipos é instrumentos musicales , que no eran sino las urnas
y las papeletas del 1OC . Y pudimos celebrar la Festa hasta el final, hasta
las 21 horas del inolvidable 1Oc. ¡Los de apor ellos! no vinieron a disolverla. No sabíamos la razón
de ello. Apostábamos, los invitados , del ¿porqué?: a) ¿Tenían miedo a la
combativa Gramenet? y b) ¿Gramenet no existe para el gobierno Rajoy?
. Sea cual fuere el motivo; no vinieron. Pero ojalá que lo hubieran hecho. Por
nada. Pero es que la tensión acumulada de 29 horas de baile de espera nos agotó
mucho más que la hipotética tensión de una hora de dura resistencia . Pero que
bien que no vinieran a pegarnos y a
llevarse nuestras armas terribles de destrucción : Las urnas y las papeletas.
Los que si vinieron fueron diecisiete mil (17.000) vecinos y vecinas a depositar
su papeleta de un nuevo futuro. Y eso sí
que lo celebramos; bailando y cantando en el patio de les Vinyes con la música Folk
que salía del acordeón del amigo Manolo. Y en eso nos dieron las diez y las
once, la una y las dos , hasta que pudimos caer rendidos en nuestras camas de
siempre, con los huesos castigados, pero acompañados de una satisfacción inmensa de saber que mañana seríamos un poco más
libres.
¡ Decidme, por favor, cuando será la próxima Festa, que me apunto!.
¡ Decidme, por favor, cuando será la próxima Festa, que me apunto!.
Fermín, se dice que no hay una sin dos. Ni dos sin tres. A esa tercera también me apuntaré yo.
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