( Una prensa cínica, mercenaria y demagógica producirá un
pueblo cínico, mercenario y
demagógico”. Joseph Pulitzer ).
La inspiración de este artículo me ha venido después
de ver la peli “Los archivos del Pentágono”, de Steven Spielberg.El film
lo concibo menos como una mirada al pasado yankee sobre su comportamiento en la
guerra del Vietnan que como una señal de alarma urgente contra la Administración Trump. Pero
podemos hacerla extensible, el mensaje denuncia del film, al
comportamiento de la mayoría de la prensa española: Que constantemente intenta
silenciar noticias que le son desfavorables al gobierno de Rajoy y se dedica a
desacreditar a aquellos periodistas que hacen preguntas incómodas y
convertir medios reputados en enemigos del Estado. Siendo los ataques a TV3 y Catalunya Radio un claro ejemplo
de ello.
Hoy
estamos contemplando un mundo de reporteros y editores que atraviesan
dificultades cada vez mayores para sobrevivir –en Estados Unidos, en España y
en todos lados–,sobre todo aquellos que llevan una línea progresista e
independiente, mientras que a otros medios y periodistas –pro establiment-se le
inyectan créditos y otras ayudas
millonarias a través de la publicidad gubernamental.
Si la situación
de la prensa libre se hace insostenible y es condenada a su desaparición ¿A quién rendirá cuentas el poder cuando ya
no quede nadie para pedírselas?". Una pregunta sencilla y
suficientemente clara que deberían hacérsela , sobre todo, el mundo progresista
, pero también esa izquierda reformista
y desdibujada.
“La prensa ha de estar al servicio de los gobernados y
no de los gobernantes”, es el mensaje
del final feliz de la excelente película de Steven Spielberg. Un mensaje esperanzador para el futuro incierto
de los periodistas independientes.
Mientras, aquí,en la EZPAÑA de Rajoy, la inmensa mayoría de la prensa y
de las televisiones, están llevando una autentica prostitución : Se venden al
mejor postor sin respetar ningún tipo de ética. Por ello, los que gobiernan,
duermen tranquilos ya que sus fechorías no saldrán a la luz pública.
El
reivindicar una prensa libre y valiente es una quimera que para sí reivindican todos
y todas las demócratas del mundo. El conseguirlo no es tarea fácil, pero nunca
nos debemos darnos por vencidos, porque siempre aparecerá una pluma o una cámara
rebelde; dispuestos a no dejar que los
poderosos duerman a pierna suelta.
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